miércoles 31 de mayo de 2006

Exámenes fatales

Para los que no sepan, en mi escuela se sigue un sistema para darnos las asignaturas por módulos. En cada módulo dura cinco semanas y llevamos dos materias diferentes. Esto quiere decir que solo asistimos cuatro horas al día a la escuela, dos horas para cada clase. Sé que suena muy bien porque en teoría te deja mucho tiempo para hacer muchas más cosas que solo ir a la escuela, pero en la práctica resulta bastante latoso.

El principal problema que tenemos es que regularmente hay que ver una cantidad considerable de contenidos en un periodo de tiempo de poco más de un mes. A final de cuentas terminamos viendo todo muy a la carrera y no tenemos oportunidad de ver algunas cosas importantes más a fondo.

Ahora en mi salón todos estamos bastante preocupados porque aun nos falta mucho material por revisar de nuestra clase de Psicopatología del Niño y del Adolescente. Hemos visto casi la mitad de los temas y lo que nos falta aun es mucho. Pero más que eso, lo que a mi me tiene más estresado es que tenemos examen cada viernes en esa clase y simplemente no puedo mejorar en mis resultados.

Sally Brown
A Sally siempre le iba mal en la escuela porque entendía una cosa por otra. Una vez creyó que 'Bronquitis" era un dinosaurio que se extinguió por toser mucho

En el primer examen saque un 6.3 y fui de los cuatro que pasamos. El siguiente lo reprobé, saque justo 5.0. Incluso me toco regaño personalizado porque uno de los temas de examen lo expuse yo durante la semana. En el más reciente saque 7.3, no me molestaría, pero para este examen si me puse a estudiar y toda la cosa.

¿Qué puedo decir? Eso sí me desanima mucho. Regularmente si estudio para un examen me va bien, pero en este caso hasta parece lo contrario. Sonará a excusa, pero si he reprobado es por alguna de las siguientes razones (¡la obligatoria lista con viñetas!) :
  • Preguntas en los examenes que no tienen mucho que ver con lo que se vió en clases. Hasta nos ha preguntado las fechas en que se publicaron los manuales que usamos para estudiar.
  • Que siempre considero importantes datos que al final no van a venir en el examen.
  • La profesora nos habla a lo más jóvenes de la clase como si estuvieramos tontos.
  • La profesora me cae mal.
  • Quizás no sirva para la psicología después de todo.
Ahora, no es de a gratis que la profesora me caiga mal. No solo nos habla con ese tono condescendiente y demás, sino que a mí en particular me ha hecho algunos comentarios que en realidad los he sentido un poco ofensivos.
Careful Study - Scott M. Fischer
¡A estudiar!

Precisamente el día que estaba exponiendo el tema de los niños y adolescente con trastorno reactivo de vinculación (personas que no pueden relacionarse socialmente bien con los demás,) y estaba hablando acerca de las caracteristas de los niños con este trastorno la profesora me preguntó: "Y tu Juan ¿Cómo eras de niño?" Básicamente me dió a entender que yo tenía ese trastorno.

Hoy mismo que entregó las calificaciones de examen dijo: "Pues ya se vió quienes son capaces y sirven para esto y quienes no."Igual y estoy mal en sentirme aludido, pero me pareció muy mala onda de su parte andar haciendo esos comentarios. Más porque ella se la pasa hablando de que hay que tener 'buena actitud.' De hecho, eso de la actitud vale 10% punto en la calificación final.

Pero bueno, hay examen el viernes y me pondré a estudiar. Espero que salga mejor esta vez. Si no, ni modo, ya casi se acaba el semestre y son solo una semanas que tengo que aguantar a las odiosas de mis profesoras.


Escuchando...
DJ Tatana - Words (Original Club Mix)

domingo 28 de mayo de 2006

Abuela

Ambas mujeres se detuvieron para atravesar la callé. No era necesario que lo hicieran, pero aun después de muerto es difícil perder viejos hábitos. Llevaba unos instantes esperando a que los automobiles dejarán de circular por la calle cuando Esperanza notó algo.
"¿Viste eso? Esa muchacha del coche se te quedó viendo," preguntó Esperanza a Guadalupe.
"¿En serio? Eso es algo que no pasa todos los días."
"¿Será la mujer de la que no estaba hablando Marco el otro día?"
Guadalupe se quedó pensando un rato y contestó "Puede ser. Cuando lo veamos hay que preguntarle."
Esperanza asintió y ambas mujeres continuaron con su camino caminando a paso lento por la calle, con toda la intención de ir a visitar a Marco.


***


La luz del semáforo cambió a rojo y Ricardo detuvo el auto. Comenzaba a oscurecer y el brillo de Sara poco a poco se hacía más notorio. Ella, sin embargo, estaba más preocupada por convencer a Ricardo que acababa de ver a su digunta abuela en la calle.
"Te juro que la ví. Allí atrás en esa calle," exclamó Sara señalando la calle que acaban de pasar.
"Bueno, ¿ahora resulta que te crees el niño del sexto sentido?"
"¿No me crees?"
"No es eso. Pero se supone que no deberías ser capaz de hacer tantas cosas raras al mismo tiempo."
Sara no escuchó lo que dijo Ricardo y abrió la puerta de su lado del auto.
"Oye, ¿Qué haces?" preguntó Ricardo al notar que Sara se disponía a bajar de auto.
"Voy allá atrás. A lo mejor y alcanzó a ver algo más," contestó Sara, "la calle es de un solo sentido. Tu estacionate más adelante y luego me alcanzas, ¿Sale?"
"¿Qué? Espera, alguién podría verte."
Sara no escuchó de nuevo, se quito el cinturón de seguridad y empezó a salir del auto teniendo cuidado de los autos que ya empezaban a avanzar. La luz del semaforo ya había cambiado a verde.
"Rayos," pensó Ricardo y sin pensar trató de detener a su compañera de viaje tomandola de la muñeca.
Ricardó no supo que fue lo que pasó después. Creyó oir que Sara le decía que la soltara y antes de perder el conocimiento, se apoderó de su cuerpo una intensa sensación de frío.

***

Sara corrió por la calle lo más rápido que pudo, esquivando los autos que iban en la dirección opuesta mientras trataba de alcanzar la acera de la calle donde había visto a su abuela. Se sintió afortunada de que no fuera una calle muy transitada, ni por autos ni por personas, de lo contrario se hubiera visto en la necesidad de esquivar mucho obstaculos y empujar a unas cuantas perdonas.
La noche caía casi por completo. Las pocas luces de la calle se encendieron Sara pensó que debía apresurarse, cuando oscureciera por completo sería muy difícil poder ver algo con la precaría iluminación con la que contaba la calle.
"Aquí fue," pensó al llegar al punto exacto donde vio a su abuela. Se detuvo un poco para tomar aire y empezó a voltear en ambas direcciones de la calle buscando con la mirada el rastro de su familiar. Empezaba a desesperarse. La luz era cada vez más escasa y ella no conocía el lugar.
Sara se logró ver a un par de mujeres que caminaban por la calle alejandose de ella.
"¡Es ella!" pensó Sara, y corrió hacía donde las mujeres estaban.

***

Esperanza creyó escuchar algo detrás de ella y volteó para cerciorarse. Vió a una jovén muy agitada corriendo en su dirección.
"¿Guadalupe? ¿Te acuerdas de la muchacha que te dije que se te quedó viendo hace rato?" le preguntó a su amiga, que seguía caminando tranquilamente.
"Sí. ¿Qué tiene?"
"Que viene para aca. Y creo que nos está saludando."
Guadalupe volteó incredula. Para su sorpresa, Esperanza decía la verdad. La jovén estaba ya muy cerca de ellas y las estaba saludando con la mano.
"Creo que tenías razón Espe," dijo Guadalupe a su amiga. Al ver más de cerca el rostro de la jovén continuó, "Me parece que la he visto en alguna parte, ese cabello chistoso lo he visto antes."


***
Sara se detuvo cuando estuvo justo enfrente de las dos mujeres. Estaba cansada y trataba de recuperar el aliento para poder hablar.
"Abuela," dijo aun sin recuperar por completo el aliento, "soy yo... Sara... Tu nieta."
Guadalupe se quedó viendo a la jovén por un rato, después volteó a ver a Esperanza, que tenía en el rostro una expresión de sorpresa queno había visto en ella en mucho tiempo.
"Sí," dijo la mujer, con entusiasmo "¡Ya recuerdo! Eres mi nieta, la del pelo chistoso. Mirate, ¡como has crecido!"
Sara se sorprendió de que aun muertos, los abuelos siguieran diciendo las mismas cosas que cuando estaban vivos.
"Sara, abuela. Me llamo Sara"
"Oh, sí sí. Pero eso no importa," la abuela de Sara hizo una pausa y se quedo viendo fijamente a su nieta. "Te ves un poco diferente."
"Sí, es este brillo ¿verdad?" contesto Sara, ya completamente recuperada, "me da un toque especial, ¿no?"
"¿Brillo? " intervino Esperanza, "No jovencita, no es eso. No estas brillando. Lo que tu Guadalupe quiere decir es que te ves diferente a las demás personas vivas."
"¿Qué? ¿Personas vivas?" preguntó Sara y se detuvo un momento para revisarse. Era cierto, ya no estaba brillando. Con tan poca luz se vería como una brasa y sin embargo no era así.
Revisó a su abuela y a su acompañante y volvió a verse a sí misma.
"Esto no me gusta nada," dijo Sara preocupada, "Me veo igual que ustedes."


jueves 25 de mayo de 2006

Gritona y arpias

¿No les ha tocado ver o estar en la situación en la que un profesor, por alguna razón, adquiere el hábito de tratar de hacer ver mal a un alumno? Normalmente eso pasa por varias razones, ya sea que el alumno en cuestión sea un peste o simplemente porque al profesor no le cae bien.

Este módulo en la escuela estamos llevando la materia de Teorías de la Personalidad II. Y la profesora ya agarró el hábito de tratar de hacerme ver mal a mí y a algunos de mis amigos.

Quiero aclarar que platico mucho en su clase y quizás por eso me agarró rencor, pero no lo haría tanto si no fuera por algunas razones:

  • La profesora es horriblemente redundante. Si estas exponiendo sobre la motivación, ella te interrumpe y repite exactamente lo que tu dijiste con otras palabras y para ello se toma sus buenos diez minutos, haciendo que exponer sea un dolor.
  • Jamás te da la razón. Si dices que Freud le daba importancia focal al desarrollo psicosexual de la persona no te va a aceptar la respuesta, se va a poner a hablar de Freud por otros diez minutos y al final terminará diciendo que él le daba suma importancia al desarrollo psicosexual.
  • Grita al hablar. Por eso la apodamos 'la gritona.' Los salones del IMCED son pequeños y no es mucho problema que se escuche lo que dice un profesor si habla con un volumen audible, pero esta profesora exagera. Incluso la profesora del salón de a lado ya nos pidió de favor que le digamos que le baje un poquito el volumen porque se oye todo lo que dice en su salón.

Por esas razones es muy fácil que me aburra y me den ganas de entretenerme platicando.
Hormiga
La hormiga que lo inició todo, a pesar que estabamos hablando de Viktor Frankl

Hace un par de días trató de hacernos ver mal a un amigo y a mí que estabamos hablando de lo mucho que redundaba en el tema y sobre que las hormigas se parecían un poco al hombre por tener una sociedad organizada (en cierto modo.) La gritona se dio cuenta y nos empezo a inundar de preguntas.

Gritona: ¿POR QUÉ DICES QUE LAS HORMIGAS SE PARECEN AL HOMBRE?
Amigo: Porque estan organizadas y tienen una función en esa organización. Por ejemplo, juntan alimento en verano para no tener hambre en invierno.
Yo: Sí, mientras tanto la cigarra de la pasa tocando el violin en verano.
Gritona: ¿POR QUÉ DICES ESO? ¿LE HAS VISTO EL VIOLÍN?
[Aquí pensé "Dio mio. ¿De veras preguntó eso?" pero antes de que pudiera sacar una respuesta sarcástica una amiga intervino.]
Amiga que salió en mi defensa: Es una expresión.
Gritona: ¿AH SÍ? ¿Y QUÉ QUIERES DECIR CON ESO?
Yo: Pues que la cigarra tiene un ciclo de vida sin función. Vive y ya, cuando llega el invierno muere.
Amigo: Y las hormigas si tienen una organización. Pero no es tanto una civilización como la nuestra.
Gritona: ¿Y QUÉ LO HACE DIFERENTE DE NUESTRA CIVILIZACIÓN? ¿POR QUÉ DICES QUE NO ES COMO LA NUESTRA?
Yo: Por qué nosotros tenemos cultura. Y en la cultura lenguaje y con eso contruimos cosas a partir de ellas, y de esas cosas countruimos otras. Las hormigas no hacen eso.
Gritona: ¿AH SÍ? ¿Y QUÉ ES LAS CULTURA?

Esto duró por un buen rato. Sé que hay profesores que usan ese tipo de técnica para hacer que el alumno llegue a un conocimiento, pero en este caso era obvio que estaba enzañada con nosotros dos y se veía en su cara que se estaba molestando porque le estabamos respondiendo a todo de una manera coherente (excepto por lo de la cigarra.)
Screencap del Video Come To Daddy de Aphex Twin
Y nunca para de gritar

¿Lo peor del caso? Ya que se rindió con las preguntas, se puso a explicar de nuevo todo lo que mi amigo y yo ya habíamos dicho.

Gritona: LO QUE NOS DISTINGUE DE LOS ANIMALES ES EL RACIOCINIO Y EL LENGUAJE. QUE PODEMOS PASAR LO QUE SABEMOS DE UNA GENERACIÓN A OTRA.
Amigo: [Susurrandome] ¿No es eso la cultura? ¿No dijimos ya eso?
Yo: [También susurrando y muy molesto] Sí... ¿y sabes qué? Yo me largo a la chingada.

Me salí, fuí al baño y todo eso. Cuando me acerce de nuevo al salón la mitad de mis compañeros ya se habían salido también.

De hecho, ayer no entré a sus clase y mejor me fuí a la biblioteca a usar el internet. Lo malo de esto es que en la noche otro amigo que tampoco entró a la clase me encontró en el MSN, me contó que la amiga que me defendió en clase le había hablado.

Otro amigo: Sí buey, y me dijo que que las arpias estuvieron tirandonos mierda buey. Como no habia nadie buey, pues que se sueltan buey.
Yo: Que horror.
Otro amigo: Si buey, y le tiraron mucha mierda a una compañera buey. ¿Que culeras no, buey? Yo digo que también hay que hacerles la vida imposible, ¿no, buey? Si así va a estar esto.
Yo: ¿Pues qué esa no era la idea desde hace ya mucho?
Arpía
Una arpía, mucho más agradable que las que van en mi salón

Y es la verdad. Las arpias son un grupo de tres señoras que se creen paridas por los dioses y que se la pasan tirandonos basura encima a todos los demás. Ellas son, por sus nombres clave:
  • El bato culo gordo.
  • Punhuato.
  • La mestra que trabaja con niños.
Honestamente, todo el resto del grupo se lleva más o menos bien. No somos super amigos ni nada, pero nos toleramos. Ellas, en cambio, son odiadas por casi todos porque siempre estan causando problemas y siempre tienen la actitud de que tienen el derecho de hacerlo. Además, actuan a las espaldas de todos y cosas como esta de estar tirandonos mierda cuando no estamos las han hecho con mucha frecuencia.

¿Qué hacer? Yo creo que sí tendremos que ponernos de acuerdo todos para perjudicarlas, por muy cruel que sea eso. Y mejor le paro, o me voy a enojar.

Escuchando...
Paul Elstak -Die Like a Pig

domingo 21 de mayo de 2006

Sachi

"Vaya lugar. Es como recuerdo la casa de mi abuela," fueron las primeras palabras de Sara al llegar a la casa del culto.
"¿Te gustaba ir con tu abuela?" preguntó Ricardo mientras guiaba a Sara por los pasillos de la casona.
"No, la verdad no. Toda la casa olía a medicamentos y en el baño era peor. Había veces que con tal de no entrar al baño y marearme con ese olorcito me aguantaba las ganas."
"Me imagino, pero fuera de eso ¿Era agradable tu abuela?"
"No mucho. Estaba un poco senil y nunca se aprendió mi nombre. Siempre me decía 'tú, la niña del pelo chistoso' y cosas así."
"Es que en realidad si es un poco chistoso tu cabello," dijo Ricardo, y antes de que Sara pudiera responderle algo él se detuvo frente a una puerta, "Y aquí estamos, este es el cuarto de Sachi."


***


Sachi se encontraba sentada en una mecedora con los ojos cerrados, por su postura se podía adivinar que estaba despierta, su piel pálida y su cabello oscuro cayendo sobre sus hombros. Su aspecto le hizo pensar a Sara que se veía más como si fuera una enorme muñeca de porcelana que una persona.
"Hermana," dijo Ricardo dirigiendose a Sachi, "ella es Sara."
Sachi abrió sus parpados mostrando un par de ojos azul pálido que no demostraban más emoción que el resto de su persona.
"Encantada de conocerte, Sara," dijo Sachi con una voz apenas audible, "Estoy segura que tienes muchas preguntas y antes de que esperes que yo te las conteste debo advertirte que quizás yo no tenga las respuestas."
"Sí, mucho gusto. Mire, si me puede decir qué me pasó será más que suficiente."
Sachi cerró los ojos de nuevo, como si buscara las respuestas dentro de sí misma. Después de unos momentos abrió los ojos de nuevo.
"No te pasó nada," fue la respuesta de Sachi.
"Ah, ¿entonces me dirá que este brillo es de lo más natural?"
"En tí lo es."
"Sí seguro. Sólo que no recuerdo que yo brillara cuando era niña," replicó Sara evidentemente molesta por la respuesta de Sachi.
"Lo hacías. Pero no todos podían verlo."
Sara quizo decir algo, pero al final se arrepintió. Aunque la respuesta de Sachi no era lo que esperaba sí era en cierto modo un avance. Podía creelo o no creer en lo que oía, pero no tenía ninguna razón que la inclinará a decidirse por una cosa o por otra.
"Bueno," dijo Sara con un dejo de resignación, "al menos dime, si no me pasó nada y he estado siempre así, ¿Por qué no me dí nunca cuenta? ¿Y porque nunca le había hecho nada a nadie antés?"
Sachi cerró de nuevo los ojos. Sara esperó por una respuesta durante unos momentos, pero el cuerpo de su interlocutora perdió rigidez. Sachi parecia dormir.
"Este, ¿sabes?" le susurro Ricardo a Sara, "Creo que será mejor que nos vayamos."

***


"¿Esa mujer es de verdad tu hermana?" preguntó Sara a Ricardo en cuanto él arrancó el auto que en el que habían llegado a la casona y en el cual regresarían a la ciudad.
"No. Es cosa del culto, así nos llamamos entre nosotros"
"Ya veo. Entonces sería más bien una hermandad."
"Creo que sí. No sé. Este... mira, yo llegué con ellos de la misma manera en que acabas de llegar tú. Un día me desperté y no sabía que me había pasado."
"¿Por qué no me dijiste eso?" preguntó Sara un poco molesta, "Si me hubieras dicho eso me habrías hecho la vida un poco más sencilla."
"Tenía que pedir permiso. Mira, no sé mucho de como funciona todo esto del culto, pero lo que sí sé es que Sachi sabe lo que hace. Veras, yo no brillo como tú ni soy una amenaza ambulante pero puedo ver a la gente brillar."
"Sería bueno que te explicaras."
"Este... pues sí. Hay algunas personas que veo brillar. Son muy pocas y soy el único que conozco que puede ver lo mismo que yo. Todas brillan igual que tú lo haces y todas pueden hacer cosas que no son normales."
"Gracias por decir que soy un fenómeno."
"Uy, perdon. Pero lo que quiero decir es que Sachi tiene razón, tú ya eras así. Pero en tí es diferente. Si yo me veo en el espejo me veo brillar, si veo a Sachi la veo brillar; si veo a los demás del culto, todos brillan. Pero solo tú brillas para todo el mundo."
"Sí que sabes como hacer sentir especial a una... ¡Dios!" exclamó Sara al notar algo a través de la ventanilla del auto.
"¿Qué pasa?"
"Acabo de ver a mi abuela por aquella calle."
"Oh, ya veo. Bueno, al menos no pudo decirte nada de tu cabello."
"No lo hace desde hace mucho tiempo." contestó Sara, "Sobre todo porque lleva diez años de estar muerta."


miércoles 17 de mayo de 2006

De hombrecitos grises

Recuerdo que cuando era niño tenía un gran interés en todo lo que tenía que ver con extraterrestres, ovnis y demás bichos de otro mundos. No me perdía un episodio de los X-Files, me apasionaba toda la trama que involucraba a los extraterrestres, el cancer negro, quienes se habían llevado a Samantha... todas esas cosas. Es cierto que jamás terminé de ver la serie completa, pero morirme de miedo en los espisodios con más suspenso de la serie es un recuerdo que se me quedará toda la vida.

Un detalle que ayudaba a incrementar mi interés en los extraterrestres eran los sueños ocasionales que tenía del espacio exterior. Ocasinalmente soñaba con cualquier lugar de noche, pero al voltear hacía arriba estaba lleno de estrellas. No estoy seguro porqué soñaba con eso, pero se lo atribuyo a una de las siguientes tres cosas que me impresionaron cuando era un pequeño niño:

  • Viví en muchos lugares con el cielo despejado, de modo que podía ver en las noches una cantidad enorme de estrellas en el cielo.
  • Las visitas al planetario de Morelia que hice cuando estaba en el kinder.
  • Los episodios de la serie Cosmos que pasaban en televisión.
Mis teorías de los extraterrestres era muchas, a veces influenciadas por lo debrayes de mis amigos de la primaria que también gustaban de alucinar acerca de hombrecitos grises.
Fox Mulder
Fox Mulder, buscando la verdad afuera.

Me imaginaba que como había tantas descripciones diferentes de extraterrestres es porque debían haber diferentes razas de diferentes planetas. Suponía que algunas de esas razas eran amistosas y otras trataban de borrarnos del mapa, teoría que ni los X-Files ni los dizque investigadores del "fenómeno ovni" se encargaron de desmentirme. Para mí existían civilizaciones extraterrestres en el fondo del mal, mucha gente era abducida por ovnis y otros debrayes parecidos.

Con el tiempo perdí el interés. Los dizque investigadores, en particular Maussan, me decepcionaron enormemente. Falseando información cada que podían y mintiendo sin la menor contemplación. Además, como era de esperarse, poco a poco me fuí dando cuenta que todas las historias que había escuchado y la "evidencia" que había visto eran en el mejor de los casos el producto de la imaginación muy activa de otras personas.
Nebulosa de Orion
Dios mío, está lleno de estrellas.

Actualmente me pregunto genuinamente si será posible que haya vida inteligente en otros lugares del universo. Si es así, es emocionante imaginar como será la vida en otros lugares muy diferentes a esta casi esfera azul que llamamos hogar. Si habrán desarrollado un lenguaje, una cultura o una civilización propias. Como serían físicamente, si se hacen las mimas preguntas que nosotros.

Y si no hay nadie más en el universo, pues es un poco deprimente imaginar que fuera de este modo. Ser los únicos como nosotros en el universo y a estas alturas no haber aprendido a llevarnos bien entre nosotros.

Que deperdicio, ¿no?


Escuchando...
Lamb - Gabriel

domingo 14 de mayo de 2006

Sara y Ricardo

Sara sentía una combinación desagradable de incertidumbre y aburrimiento. Hasta el momento Ricardo no le había explicado completamente que era lo que le había ocurrido durante el año pasado, no sabía nada de como se encontraba su familia y tampoco entendía que había pasado con su novio. No encontraba las respuesta en ella misma y Ricardo no parecía saber más de lo que ya le había dicho.

Por otra parte el brillo de su cuerpo la preocupaba. Aunque no había sentido ninguna molestía física, andar por allí como una lampara ambulante no la hacía sentir nada cómoda.
"Me siento como una mujer radioactiva, bueno, excepto que no brillo de color verde," le comentó a Ricardo en una ocasión.

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Además, el saber que era peligroso tocar a otra persona no le ayudaba en nada a mejorar su estado de ánimo.
"No te preocupes, solo puedes lastimar a alguién si te lo propones... creo. Aunque igual y es algo al azar. Este... mira, para que nada malo pase, no me toques. ¿De acuerdo?" fue lo más que Ricardo le pudo explicar al respecto. La falta de seguridad de su anfitrión y la no muy halagadora invitación a que no lo tocara tampoco ayudo en nada para animarla.

Pero Ricardo tenía razón, para evitar problemas Sara se había quedado encerrada en la casa de él. Andar por allí brillando y arriesgarse a matar aleatoriamente a alguién no era la manera en que quería que su vida cotidiana se convirtiera. A cambio, se la había pasado bastante aburrida viendo televisión o leyendo los libros de su anfitrión.

Afortunadamente, Ricardo y Sara congeniaron bastante bien. Ambos compartían la cualidad de ser muy sinceros y eso ayudó mucho a que se sintieran cómodos el uno con el otro.

Ricardo pasaba las mañanas trabajando y en las tardes salía ocasionalmente por espacio de un par de horas, pero el resto del tiempo lo pasaba en la casa con Sara, generalmente conversando o viendo la televisión juntos.
Este tiempo con Ricardo fue lo que evitó Sara se derrumbara completamente.
Ella se había quedado sin nadie en quien confiar y Ricardo era lo más parecido que tenía a un amigo por el momento.

***
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"¿Recuerdas que te dije que te iba a contar cómo es que llegaste a mi casa?" le preguntó muy animado Ricardo a Sara.
"La verdad no. Es la primera vez que lo mencionas," contestó Sara sin quitar la vista del televisor.
"Eh... Bueno... El punto es... ¿Me estas haciendo caso?"
"Creo que no. Esperate a los comerciales y me cuentas lo que quieras. ¿Va?"
"¡Pero esto es importante! ¿Qué no quieres saber?"
"Sí, sí, sí. Oh, los comerciales. Ahora sí, ¿Qué decías?"
Ricardo se quedó un instante pensando en como era posible que su huesped estuviera más interesada en ver dibujos animados que en conocer la respuesta a una pregunta que le había hecho anteriormente.
"Te decía, ya te puedo decir cómo llegaste aquí." Continuó Ricardo con mucho menos aplomó que anteriormente
"Vaya. Ya era hora. ¿Y porque no me podías decir en primer lugar, eh?"
"Este... Eso también te voy a contar, bueno, no exactamente."
"¿Entonces?" Preguntó Sara mostrando un poco de impaciencia, aunque Ricardo no atino a adivinar si era porque se terminaban los comerciales o porque quería saber lo que él tenía que decirle.
"Bueno..." hizo una pausa para reorganizar sus pensamientos, "Sí, lo primero. Llegaste aquí porque te trajo trajo Sachi para que te cuidara."
"Guau. ¡Eso lo explica todo! Claro, Sachi, ahora TODO tiene sentido."
"No tienes porque ser tan sarcástica."
"Perdon. La costumbre. Supongo que me vas a explicar quién es Sachi, ¿no?"
"Sí, de hecho vamos a ir a verla a ella y algunos otros hermanos del culto."
"¿Culto? ¿Entonces a eso es a lo que sales en las tardes? Dios mío. Y yo que pensé que tenías una vida social, no sé, ir al cine, tomar un café, ir a clases de corte y confección, andar en patineta, comprar estampillas postales, cosas así," Sara se detuvo para tomar aire y continuó con su rabieta, "Pero no, me sales con que vas a un maldito culto. Y yo aquí viviendo contigo. ¿Cómo sé que no sacrificas cabras para darle de beber su sangre a un dios antiguo con ocho patas y cuatro cuernos? ¿Eh? O que se ponen a fumar mariguana para alcanzar el decimo quinto estado de la iluminación eterna del cangrejo apocrífo?"
"¿Apócrifo?"
"Sí, eso."
"Entonces. ¿No quieres venir?" Preguntó un muy apenado Ricardo.
"Sí, seguro. De todos modos no tengo nada que hacer." Contestó Sara, ya más tranquila, "Aparte, si tu estas en eso, no pueden estar tan locos."
"Gracias por el cumplido"
Al poco rato, se alistaron para salir.


miércoles 10 de mayo de 2006

La tesina

Después de mucho esfuerzo he terminado con la tesina que tengo que entrgar para mi clase de metodos de investigación en las ciencias humanas. Titulé mi trabajo como "Televisión, videojuegos y violencia: Su efecto en el niño." Mi hipótesis es que la tele y los videojuegos violentos no hacen a los individuos más violentos ni antisociales ni nada.

En realidad, a pesar de que me absobió mucho el hacer este trabajo lo llegué a disfrutar, por las razones siguientes:

  • Es un tema que me interesa.
  • Leí varios libros acerca de la televisión.
  • Aprendí sobre el tiroteo en Columbine.
  • Recordé aquellos tiempos cuando Mortal Kombat era el juego de moda.
  • Usaba el internet ultra-rápido de la escuela para hacer esas cosas que no puedo en mi casa.
  • Me la pasaba viendo los videos del E3 mientras trabajaba en la sala de computo de la escuela.
  • Conocí el trabajo de Henry Jenkins.

Henry Jenkins
Henry Jenkins. Este señor si sabe de lo que habla.

Tuve cerca de dos meses para terminar mi tesina, pero empece a hacerla apenas desde las dos semanas pasadas. No me puse a hacer mi trabajo desde mucho antes porque la profesora me desespera mucho. Por ejemplo, cuando me revisó mi avance pasó lo siguiente:

Yo: ...esto es lo que llevo. Es solo contenido, no le he dado formato así que esta todo feo, los espacios estan mal, no tiene capitulos y las referencias estan mal hechas.
Profesora: Ah, bueno ¿De qué es tu trabajo?
Yo: De la televisión, los videojuegos y la violencia. De como afectan al niño y todo eso
Profesora: Bueno, veamos...
[un par de minutos después, mientras lee lo que llevo escrito]
Profesora: Aqui repites mucho la palabra violencia. ¿De qué dices que es tu trabajo?
Yo : Ya le dije que de la televisión, los videojuegos y...
Profesora: [interrumpiendo] ¡Ah, sí! Ya me habías dicho. Pero este espaciado esta mal.
Yo: Ya le dije que no tiene el formato bien.
Profesora: Ah, sí.
[tres minutos después]
Profesora: Estos espacios entre parrafo no tienen bien el formato.
Yo: Ya le dije que no tiene bien el formato.
Profesora: Ah, sí.
[otros tres minutos después]
Profesora: Las referencia al pie de página no tiene bien el formato.
Yo: [conteniendo mi ira] Ya sé. Le dije que no tiene bien el formato.
Profesora: Ah, sí.
[cinco minutos después]
Profesora: Te falta ponerle título a tus capítulos.
Yo: [haciendo mi mejor esfuerzo para no gritar de desesperación] Sí. Ya sé. Le dije que no tiene bien el formato.
Profesora: Ah, sí.

Sí, hizo una de las cosas que más odio, y lo peor es que no me dió ni una sola recomendación de como mejorar mi investigación. No me dió ideas de donde buscar información, no me dijo si mis planetamientos estaban bien hechos, si el contenido estaba bien estructurado, nada de nada.

Pero bueno, como sea terminé y ahora solo tengo que disfrutar de mis nuevas clases, con la profesora que deja examen cada semana y con la otra profesora que habla gritando.

Que emoción.



Escuchando...
Amon Tobin - The Lighthouse

domingo 7 de mayo de 2006

Se hace lo que se puede

Nina se encontraba en su habitación esforzándose por continuar con sus obligaciones pendientes. Se había encontrado muy distraída en los últimos días y no se había dado cuenta de que las tareas que le dejaban en la facultad se iban acumulando rápidamente.

Había logrado avanzar lo suficiente en un ensayo como para sentir que se carga de trabajo se aligeraba. Aun tenía que terminar un par de reportes de lectura y algunos resúmenes pero lo más difícil para ella estaba solucionado. Escribir ensayos nunca fue uno de sus puntos fuertes durante la preparatoria y al entrar a la facultad se encontró, no con poco pesar, con que muchos de sus profesores gustaban de calificar exclusivamente con este tipo de trabajos escritos.

El ruido de un par de golpes en su puerta distrajo a Nina de sus tareas. "¿Quién?" Preguntó, pensando en que si era su madre la detendría un poco para conversar con ella, empezaba a sentirse cansada y una conversación breve le ayudaría a relejarse.
"¿Cómo que quién? ¡Pues yo! Te dije que iba a venir hoy."
Nina se reprendió por su mala memoria, había invitado a Cris, su mejor amiga de la facultad, para que ambas terminaran el reporte de un libro que solo habían leído por partes.



"Pasa, esta abierto," dijo Nina sin darse cuenta que Cris ya le había evitado la molestia de permitirle entrar a su habitación y ya se encontraba cómodamente instalada en la cama de su amiga.
"¿Cómo vas?" preguntó Cris mientras buscaba en su mochila algo. "Bien. Ya solo me faltan algunas cosas," respondió Nina, "¿Quieres que empecemos con tu reporte?"
Cris sonrió al encontrar lo que buscaba en su mochila, lo cual era un pequeño logro, generalmente ella cargaba con muchas cosas y era fácil que extraviara cosas importantes sin darse al vaciar el contenido de su mochila para encontrar algo. En esta ocasión, la cama de Nina le había servido como lugar temporal para sus cosas.
"Mira," le dijo Cris a Nina mientras le mostraba lo que parecía ser los reportes de los libros que tenían pendientes, "tuve un poco de tiempo así que terminé el libro y los reportes. El tuyo y el mío ¿Que tal? Perfecto, ¿no?"
Nina se sintió un poco incomoda. Sabía que la intención de Cris no era mala, pero no pudo evitar pensar que su amiga hizo su trabajo por considerar que su incapacidad física le sería, de algún modo, un obstáculo para terminar con sus tareas pendientes.

A pesar de que su familia ya había logrado hasta cierto punto entender que Nina no era absolutamente dependiente de los demás, pero para muchas personas que la conocían, el verla en silla de ruedas hacía que la trataran diferente. La única manera en la que Nina podía percibir el trato de los demás era como condescendiente. Como si ella de repente se hubiera vuelto incapaz de hacer muchas cosas que no tenían nada que ver con que no podía caminar, incluso como si la vieran con lástima. No era algo que le agradará notar y trataba de ser indiferente a ello, pero como su hermana siempre decía, no siempre se esta de humor para las estupideces de los demás.


"¿Entonces? ¿Qué, no te parece bien?" preguntó Cris.
"Ah," contestó Nina, dándose cuenta de que otra vez se había distraído en sus pensamientos y no le había contestado a su amiga, "sí... Está perfecto. No debiste haberte molestado, pero muchas gracias."
Cris dibujó en su rostro una sonrisa de satisfacción, "Ya sabes. Se hace lo que se puede, ¿No?" dijo mientras empezaba a recoger sus cosas, "De todos modos, ya me voy."
"¿Y eso? Pensé que ya el reporte era lo único que te faltaba hacer."
"Sí, pero veo que a ti todavía te falta bastantillo. Así que mejor no te interrumpo mucho, ¿No?"
"Bueno, como quieras." dijo Nina un poco decepcionada, hubiera preferido que su amiga se quedara un rato a conversar, pero Cris tenía razón. Si no se apresuraba no terminaría a tiempo.
"¡Perfecto!" Cris se quedó pensando un instante y continuó, "Y no creas que hice esto por que crea que no puedes hacerlo, ¿Eh? Tu siempre me ayudas con mis tareas así que pensé que igual y ahora que puedo yo te podría ayudar. Digo, no lo vayas a tomar a mal ni nada."
"No... ¿Cómo crees?" dijo Nina, tratando de disimular lo mejor posible que en realidad si había pensado mal de su amiga.
Cris tomó sus cosas y se terminó de despedir de su amiga.

Nina se quedó pensando un rato. Quizás se estaba volviendo demasiado defensiva. De cualquier modo, no todos eran malintencionados y en realidad nadie trataba genuinamente hacer que se sintiera mal o lastimarla. Pero si una persona que creía que jamás la lastimaría a propósito lo hizo, ¿Cuáles eran las posibilidades que alguien mucho menos cercano a ella no la hiriera?

"Mejor me pongo a hacer estos resúmenes," pensó Nina, aunque lo único que quería hacer era ocupar su mente en pensamientos menos conflictivos. Después de todo, ella no podía hacer mucho por cambiar lo que la demás gente piensa, solo se hace lo que se puede.


Previamente...
Sara - No es tan malo - Muy cerca

miércoles 3 de mayo de 2006

Un poco de violencia

Para poder pasar una de mis materias en la escuela tengo que hacer una tesina acerca de un tema de mi elección que este relacionado con la psicología o con la educación. Preferentemente relacionado con ambos, considerando que estoy estudiando psicología educativa.

Este trabajo ya lo tengo encima desde hace cerca de un mes y en ese tiempo no avance casi nada. Sí leí varios libros y me informé del tema que escogí pero no me puse a escribir. En este momento tengo en la cabeza todo lo que quiero decir y lo que me falta sé más o menos donde encontrarlo. El problema es que ya estoy muy cansado por el día de hoy y aun me falta mucho. Y notese la ironia, ya estoy cansado de escribir sobre mi tema y ¿qué hago? escribo acerca de escribir sobre mi tema.

Alex DeLarge
Un poco de la vieja ultra violencia esta noche nos caería bien.

El punto es que la violencia me interesa demasiado. Un par de mis peliculas favoritas se distinguen precisamente por la ran cantidad de violencia representada en ellas, no solo gráfica, sino tambien psicológica. Me refiero a "Sin City" y "A Clockwork Orange," naturalmente.

Cuando pienso en escribir algo de ficción la violencia siempre se me presenta como un elemento que haga lo que haga no puedo dejar fuera. Y la violencia que más disfruto al tratar de delinear es la psicológica, lastimar la mente y las emociones de una persona.

¿Por qué? Es muy fácil ser gráfico y describir a detalle un acto de violencia física brutal, sin embargo, tratar de poner en letras lo que es el sufrimiento de ser lastimado en tu mente es algo muy complejo que no se presta a una descripción fácil.
Cry of Contrition - Daren Bader
Agredir a los demás seguro tiene consecuencias.

Todos hemos sufrido este tipo de agresiones. Desde el tipo o tipa que se la pasaba molestandonos en el kinder hasta lo mucho que te hacen sufrir tus amigos cuando te fallan. Y tambien esta allí la violencia a la que no sometemos por nuestra cuenta, cuando nos sentimos impotentes a ser de utilidad en uns situación difícil, cuando sentimos culpa y remordiemiento.

Aun más intereante es cuando lastimamos a alguien con nuestras agresiones y estamos conscientes de lo que hacemos. Muchas relaciones entre personas, ya sea familiares, de amigos o de pareja parecen estar delimitadas únicamente por la agresion y el daño mutuo que existe entre los involucrados.

La violencia esta en todas partes. Al estar hacendo mi trabajo me dí cuenta que la televisión no hace tanto para hacer que los niños se vuelvan violentos como lo hace la vida diaría.
Goku
Puñetazos, patadas, mordidas y proyectiles de energia que destruyen planetas.

¿Qué marcará más a un niño? ¿Ver a una Tortuga Ninja patear a un maloso sin rostro o ver que sus padres no se aman y en cambio se la pasan atacandose todo el día?


Escuchando...
Coldcut - Autumn Leaves

lunes 1 de mayo de 2006

Sobre ruedas

Después de mucho tiempo mi hermano cumplió con su promesa de salir conmigo para enseñarme a manejar.
"Vamos a ir por la presa, por ahí me enseñó el Pooh a manejar a mí."

La presa a la que se refería mi hermano es la célebre presa de Cointzio, que esa como a unos tres o cuatro kilómetros saliendo de Morelia y en realidad esta muy cerca de mi casa. El lugar se presta mucho para aprender a manejar porque la carretera es más bien ampli, hay poco tráfico y tiene curvas "interesantes" donde se puede practicar. Estaba lloviznando un poco, pero no lo suficiente como para asustarme (uy sí, el valiente.)

Mi hermano condució el camino de ida.
"Bueno, ahora te toca a tí"
"¡Excelente! Nada más dejame ir al baño."
Por increible que parezca, ya hacía años que orinaba en un arbol, mucho menos un arbol que estuvira junto a unos nopales. Según sé algunas espinas muy finas conocidas como 'ahuates' tienden a volar con el viento y se te quedan pegadas, lo que es doloroso. Ahora imaginense si me hubieran volado algunas de esas espinas mientras yo cumplía con mi necesidad fisiológica de desechar líquidos. Capaz que lloro.


Cointzio. Foto por "cortesia" de www.espejel.com

Mi hermano reflejaba pavor en su cara. En otras ocasiones ya había intentado enseñarme a manejar. Para su mala suerte soy un poco brusco en eso de la manejada, así que una vez estuvimos muy cerca de chocar.

En mi defensa diré que no fue tanto mi culpa. Más bien fue cosa de la dirección hidráulica y lo sensible del acelerador de la camioneta de mi pá. Con muy poco esfuerzo se me salía de control. Mi pá estuvo unos días enseñandome a conducir con mi coche y no tuve esos problemas. Aunque claro, como nadie me dijo como poner correctamente los espejos laterales me costó muchisimo trabajo aprender a echarme de reversa.

Con todo y el miedo que tenía mi hermano empecé con mi labor de aprendiz. Las primeras vueltas que dimos mi hermano estaba sujeto firmemente a sus asiento y preocupado en las curvas.
"Frenale un poco... un poco.... aguas... ¡te estas pegando a la orilla!"
"Tu confía en mi."

Después de un rato se convenció de que ya tenía bien medido a mi coche y ya iba tranquilo y platicando como si nada. Solo era cosa de que confiara en mí, vaya. Como mi coche es pequeño es fácil de controlar, además no es tan sensible como la camioneta de mi pá.

¡Mi auto!

Lo mejor de todo es que regresamos hasta mi casa conmigo al volante.
¿Qué puedo decir? ¿Esperaban que contara de tragedias y horrores que me ocurrieron tratando de conducir? Lamento decepcionarlos, pero estuvo muy tranquilo todo.

A este paso ya no estaré como orate esperando al camión para regresar a mi casa. Ese maldito camión pasa cada que quiere, sería más fácil para mi irme a Villamadero, Santiago Undameo o Titipetio que llegar a mi casa, eso camiones pasan mucho más seguido. Hay días que tengo que esperar más de una hora a que pase.

Pronto estaré sobre rueda. Sí.

Escuchando...
Astral Projection - Butterfly Trip!